Audi RS 5

Audi RS 5 2026: el deportivo híbrido que no sacrifica ni un segundo de adrenalina

Audi Sport ha dado un paso histórico: por primera vez, su icónica línea RS incorpora la tecnología híbrida enchufable. El resultado es el RS 5 PHEV, un modelo que combina la tradición deportiva de la marca con la innovación eléctrica, marcando un antes y un después en la categoría de alto rendimiento.

RS 5 PHEV: cifras que importan

Bajo el capó, un motor V6 biturbo de 2.9 litros entrega 510 caballos de fuerza, acompañado por un motor eléctrico de 177 caballos. En conjunto, el RS 5 alcanza 639 caballos de potencia y 825 Nm de par, cifras que lo sitúan en la élite de los deportivos híbridos. La aceleración es fulminante: 0 a 100 km/h en apenas 3,6 segundos, mientras que la autonomía eléctrica llega hasta 84 km, suficiente para desplazamientos urbanos sin emisiones.

Híbrido, pero con ADN RS

Audi Sport se cuidó de repetir que este es su primer PHEV de alto rendimiento con “RS DNA”, y la receta va por tres frentes: prestaciones, gestión de energía y tacto de manejo.

  • El V6 fue profundamente revisado: ahora ronda los 375 kW solo a gasolina, manteniendo unos 600 Nm, y el motor eléctrico agrega hasta 130 kW y 460 Nm.
  • La batería no solo sirve para homologar consumos bajos, también sostiene el rendimiento del torque vectoring y la respuesta instantánea.

El truco estrella: Dynamic Torque Control

Donde este RS 5 se separa del resto del segmento es en el eje trasero: ahí pasa la magia que Audi está vendiendo como primicia mundial en un auto de producción.

  • El sistema quattro estrena un módulo llamado Dynamic Torque Control: un actuador eléctrico en el diferencial trasero que puede variar el par entre las ruedas en milisegundos.
  • En modo RS “torque rear”, la electrónica usa ese eje trasero para empujar al auto a girar, reducir el subviraje y permitir deslizamientos controlados.

Chasis y sensación de manejo

Con casi 2,4 toneladas, el reto era mantener la agilidad. Audi responde con amortiguadores de doble válvula, eje trasero rediseñado y una carrocería 10% más rígida. No intenta ser el coupé ligero de antes; es un super sedán/Avant tecnológico donde la electrónica domina la física.

En el universo de los deportivos, el nuevo RS 5 deja claro su posicionamiento: más potente y tecnológico que un BMW M3, pero con un enfoque de alta ingeniería para domar su masa. Es la señal de que la guerra ya no es solo de cilindros, sino de software y baterías.