En un mercado automotor peruano cada vez más competitivo y con fuerte presencia de marcas chinas, Chery lanza la campaña “Sin Dudas”, una propuesta que no evita el debate sobre el origen, sino que lo enfrenta directamente. Más que una acción publicitaria, la marca plantea una declaración de posicionamiento basada en trayectoria global, certificaciones internacionales y respaldo tecnológico.
El mercado peruano vive una expansión sostenida de marcas de origen chino, especialmente en el segmento SUV. Esta mayor oferta ha elevado el estándar de equipamiento y precio, pero también ha mantenido ciertas dudas en torno a calidad, seguridad y durabilidad.
En este escenario, Chery opta por una estrategia poco común: reconocer implícitamente la percepción existente y convertirla en parte central de su narrativa. “Sin Dudas” no es un mensaje defensivo, sino una afirmación de seguridad y madurez de marca.
El objetivo estratégico de la campaña es claro: desplazar a Chery del posicionamiento de “marca china competitiva” hacia el de “marca global consolidada, respaldada por hechos”.
Enfatiza tres pilares principales:
Casi 30 años de trayectoria global
Presencia en más de 100 países
23 años consecutivos como líder en exportaciones
Este bloque construye autoridad. No se apoya en percepción, sino en historial industrial.
Uno de los elementos más llamativos de la campaña es el slogan:
“El chino más chévere, sin dudas”.
Aquí la marca combina posicionamiento global con lenguaje local, buscando cercanía cultural con el consumidor peruano. Es una jugada estratégica que intenta humanizar la marca y romper la formalidad tradicional del discurso automotriz.
Sin embargo, también implica un riesgo comunicacional: el término puede generar identificación o reforzar la etiqueta de origen si no se equilibra adecuadamente con argumentos técnicos y experiencia de producto.
Tecnología híbrida como siguiente paso estratégico
La campaña no se limita al presente. También introduce la llegada de CSH (Chery Super Hybrid), la nueva tecnología híbrida de la marca, que debutará en el Perú en 2026 con la Tiggo 8 CSH.
Con este anuncio, Chery intenta alinearse con la transición tecnológica del mercado, donde los sistemas híbridos ganan relevancia frente a las limitaciones actuales de infraestructura eléctrica.
Este movimiento es clave para sostener el discurso de evolución y madurez tecnológica.
Un movimiento que busca elevar la conversación
“Chery, Sin Dudas” representa un intento por elevar la conversación del mercado más allá del precio y el equipamiento. La marca apuesta por competir en percepción de calidad, trayectoria global y respaldo técnico.
En un 2026 donde la competencia seguirá intensificándose, la estrategia apunta a consolidar identidad propia dentro del grupo de fabricantes chinos y posicionarse como una opción basada en hechos, no únicamente en propuesta comercial.
El tiempo y la experiencia de usuario determinarán si el mensaje logra convertirse en convicción sostenida.