Un exhaustivo estudio de Inchcape revela que la transición hacia la movilidad sostenible en Perú no es solo una tendencia global, sino una realidad que toca las decisiones personales de millones de familias peruanas.
Hay momentos en los que los números cuentan una historia más profunda que las simples estadísticas. El estudio "Motores del Cambio" de Inchcape no solo nos presenta cifras sobre vehículos eléctricos; nos muestra cómo está evolucionando la mentalidad de los peruanos frente a uno de los cambios tecnológicos más significativos de nuestro tiempo.
La investigación, desarrollada junto a Ipsos y aplicada a 2,400 latinoamericanos (300 de ellos peruanos), revela que tres de cada diez compatriotas (30%) ya considera que su próximo vehículo será híbrido o eléctrico. Para un país que históricamente ha sido conservador en adopción tecnológica automotriz, esta cifra representa un punto de inflexión genuino.
Una transformación silenciosa pero medible
Los datos técnicos revelan una transformación que va más allá de las preferencias superficiales. El 55% de peruanos ahora usa principalmente auto propio como medio de transporte, una cifra que creció significativamente tras la pandemia. Este cambio no es casual: refleja cómo las circunstancias globales aceleraron decisiones que quizás habríamos postergado años.
Laura Viegas, directora de Comunicaciones y Sostenibilidad de Inchcape Américas, lo expresa con claridad: "La transición hacia la movilidad sostenible no se trata solo de tecnología, se trata de personas. Al escuchar a los consumidores y comprender sus expectativas, preocupaciones y motivaciones, podemos habilitar soluciones que respondan tanto a los objetivos globales de sostenibilidad como a las necesidades de movilidad de los consumidores".
El Índice de Movilidad Sostenible: midiendo la disposición real al cambio
Uno de los aportes más valiosos del estudio es el Índice de Movilidad Sostenible, una herramienta desarrollada específicamente para medir la predisposición hacia los vehículos de nuevas energías (NEVs). En una escala de 0-100, Perú obtuvo 62,36 puntos, posicionándose en el cuarto lugar regional.
Este índice se construye sobre cuatro pilares fundamentales:
- Expectativas (34%): Lo que esperamos de gobiernos e industria
- Intención de compra (32%): La voluntad real de cambiar
- Confianza (27%): Credibilidad en la tecnología
- Conocimiento (8%): Familiaridad con las tecnologías NEV
Colombia lidera con 65,07 puntos, seguido por Costa Rica (64,53) y Ecuador (63,13). Que Perú esté en este grupo de vanguardia regional no es casualidad: refleja una población que, aunque cautelosa, está genuinamente interesada en la transición.
Las métricas que definen nuestro presente automotriz
La percepción positiva hacia los NEVs alcanza el 75% entre los peruanos, una cifra que contrasta notablemente con la realidad de otros mercados emergentes. Sin embargo, cuando trasladamos esta percepción a intención de compra concreta, el porcentaje baja al 30%, revelando la brecha entre aspiración y decisión de compra.
Esta diferencia no debe interpretarse como contradicción, sino como prudencia informada. Los peruanos reconocen el valor de la tecnología, pero también evalúan racionalmente factores como costo inicial, infraestructura disponible y confiabilidad a largo plazo.
El contexto de motorización: una oportunidad histórica
Para dimensionar correctamente estos números, es fundamental entender nuestro punto de partida. Perú mantiene una tasa de motorización de 143 vehículos por cada 1,000 habitantes, significativamente menor que Uruguay (246), Chile (278) o países desarrollados como Reino Unido (632).
Esta aparente desventaja se convierte en oportunidad estratégica. Como señala el informe: "En lugar de replicar un modelo basado únicamente en motores de combustión interna, estos países tienen la oportunidad de fomentar la penetración de vehículos de bajas emisiones".
Es decir, podemos saltar etapas tecnológicas contaminantes e ir directamente hacia soluciones más limpias, algo que países con parques automotrices masivos enfrentan como desafío más complejo.
Barreras reales: cuando la honestidad técnica importa
El estudio no oculta los obstáculos genuinos que enfrentan los consumidores peruanos:
El factor precio
El 24% de latinoamericanos identifica el alto costo inicial como principal barrera. En Asia-Pacífico, donde la familiaridad con precios reales es mayor, el 68% considera que los NEVs son demasiado caros. Esta diferencia regional sugiere que conocer mejor la tecnología también implica entender mejor sus costos.
Infraestructura: el desafío logístico
Menos de la mitad de peruanos considera adecuada la infraestructura de carga actual. No es pesimismo; es realismo basado en la experiencia cotidiana de quien necesita planificar rutas considerando dónde recargar.
Preocupaciones técnicas específicas
Los consumidores regionales expresan inquietudes concretas y legítimas:
- Duración de batería: 40% de preocupación
- Infraestructura pública limitada: 34%
- Autonomía insuficiente: 33%
- Tiempo de carga: 30%
- Seguridad del vehículo: 30%
La motivación ambiental: más que marketing verde
El 37% de latinoamericanos cita el impacto ambiental como principal motivador para considerar un NEV. Esta cifra cobra relevancia cuando recordamos que el transporte vial representa el 15% de las emisiones globales de CO2 —aproximadamente seis gigatoneladas anuales.
No estamos hablando de una tendencia cosmética; abordamos una necesidad urgente donde las decisiones individuales de compra tienen impacto colectivo medible.
El rol de Inchcape: liderazgo con responsabilidad
Con 24,4% de participación en el mercado peruano (agosto 2025), Inchcape no solo observa estas tendencias sino que las influye activamente. Su presencia a través de 103 puntos de contacto nacionales y un portafolio que incluye BMW, MINI, Mazda, Suzuki, Renault, Subaru, JAC, Changan, DFSK y GWM, le otorga capacidad real de facilitar la transición.
Roberto Delgado, Managing Director de Inchcape Perú y Bolivia, resume la perspectiva con claridad: "Estamos comprometidos en seguir fortaleciendo nuestra presencia y ofrecer soluciones automotrices innovadoras y confiables a nuestros clientes para transformar el futuro, juntos".
Las expectativas ciudadanas hacia las políticas públicas
Los peruanos no esperan enfrentar solos esta transición. Las medidas gubernamentales más demandadas incluyen:
- Reducciones fiscales en compra de vehículos: Respaldadas por 45-58% según país
- Reducción de tasas de permisos de circulación: Mencionada por 37-46%
- Subvenciones para instalación de cargadores domésticos: Prioritaria especialmente en mercados urbanos
- Programas de reciclaje y sustitución de baterías: Valorada por 37-46% de encuestados
Metodología: rigor científico aplicado
La solidez de estos hallazgos se basa en metodología rigurosa. Ipsos encuestó 2,400 latinoamericanos entre 18 y 65 años que planean comprar vehículo en próximos dos años, mientras Censuswide aplicó el mismo estándar a 3,536 asiáticos. En Perú participaron 300 personas, representando adecuadamente la diversidad demográfica nacional.
Este enfoque comparativo permite entender no solo nuestro presente, sino también visualizar trayectorias posibles observando mercados más avanzados en adopción NEV.
Los números de ventas contextualizan las intenciones. América Latina comercializó 29,722 unidades de autos eléctricos en 2024, mientras Asia-Pacífico alcanzó 310,658 unidades. La diferencia es significativa, pero también lo es la tendencia: en 2010, las ventas regionales de EVs fueron prácticamente cero.
El 30% de peruanos que considera comprar un NEV representa más que una estadística: refleja una generación que entiende que las decisiones de movilidad trascienden preferencias personales y tocan responsabilidades ambientales y sociales más amplias.
Esta no es una revolución súbita sino una evolución medida, donde factores como precio, infraestructura y educación tecnológica determinarán la velocidad de adopción. Los 62,36 puntos que Perú obtiene en el Índice de Movilidad Sostenible sugieren que estamos en el camino correcto, con margen claro para crecer.
El desafío ahora es mantener este momentum positivo mientras se resuelven las barreras prácticas que aún limitan la transición masiva. Porque al final, los números más importantes no son solo los de ventas o penetración de mercado, sino los que miden nuestro progreso hacia un futuro donde la movilidad personal y la responsabilidad ambiental no sean conceptos contradictorios.